7 Paso para el minimalista principiante

24/10/16


Hola! Soy nuevamente yo, Magy de La Morada Simple y estoy contenta porque estoy por segunda ocasión en la casita de Cris, su blog Se Llama Estilo.


Y el día de hoy te quiero revelar una de las propuestas iniciales que dio pie a este colaborativo increíble: Los 7 pasos para el minimalista principiante. Y ya sea que tengas tiempo viviendo de manera más sencilla o apenas estés descubriendo la belleza del minimalismo, te invito a que sigas estos pasos.


Ojo, que no los tienes que seguir todos. Escoge lo que mejor vaya contigo. Lo importante aquí es hacer pequeños cambios para conseguir resultados grandes. ¿Me sigues?




1. Primero, algo de motivación


Piensa en tus razones para seguir una vida más simple. Puede ser desde porque te da flojera limpiar, o que tener muebles acumula polvo y sufres de alergias, hasta porque quieres pasar más tiempo con tu familia. Todas esas cosas, escríbelas.


Cada vez que creas que es difícil vivir con poco, toma tu lista. El recordar tus motivos te ayudará a seguir adelante. Y si quieres inspirarte aún más, puedes hacer un lindo diseño, enmarcarlo o ponerlo como fondo de pantalla. Frases, imágenes, fotos. Todo es válido.



2. Piensa en lo que necesitas y analiza lo que está de más


Analiza tus espacios y piensa en las funciones principales de cada uno. La recámara es para descansar. La cocina, para preparar nuestros alimentos. El comedor es para deleitarse. La sala, para recibir a invitados o relajarse. El baño es para asearse. Ahora, piensa cuáles son las cosas que cumplen estas funciones; eso es lo realmente indispensable.


Analiza lo que está de más y por qué está ahí. ¿No sabes dónde ponerla? Puedes venderlo o donarlo a quien lo necesita. ¿Te gusta pero no cumple una función? Puedes utilizarlo para decorar. Pero si no decora y estorba, debes sacarlo ya. Entre más esencial sean nuestros espacios (con alguno que otro adorno) mejor se lucen las cosas y mejor nos sentiremos nosotros. Ya que ser minimalista no es poseer poco, sino que ni lo poco te posea.



3. Descarta lo innecesario de closets, repisas y cajones


Ahora sigue lo más difícil. Revisa los espacios de la casa que más cosas almacenan como los closets, repisas y cajones. Y a diferencia de pensar en si cumplen o no con una función, piensa en si los necesitas o no. No olvides que solo queda en ti descubrir lo que está ocupando espacio sin sentido. Te diré que este proceso toma más tiempo y no te agobies, que al final del túnel hay luz.


Revisa las cosas que acumulas y pregúntate porqué llegaron ahí. ¿No había donde más ponerlo? ¿Te costó mucho y no lo quieres sacar aún? ¿Ya no lo usas y decidiste esconder la molestia? Hay muchas razones por las que puedes llenarte de cosas. Pero tienes que dar el paso y decidir con la cabeza fría qué se queda y qué se va.



4. Deja ir ataduras emocionales


Una de las razones por las que no podemos soltarnos de las cosas es porque creamos lazos emocionales con ellos. Nuestro primer juguete, nuestro reconocimiento de un curso, lo primero que compraste para tu casa, tu vestido de novia; la lista sigue y sigue.


Hay que aprender a separar nuestro apego emocional de lo material, porque no está mal apreciar las cosas. Pero debemos abrir los ojos y descubrir que pueden estarnos sofocando. Hay casos extremos de acumuladores y por eso hay que evitar caer en eso. Las cosas no nos dan ni restan valor, los recuerdos se quedan con nosotros y no necesitas de cosas para recordártelo. Y si no puedes dejar ir una cosa, transfórmala para que siga siendo útil en tu vida.


Habrá objetos que no podrás alterar, pero recuerda que el valor emocional están en uno mismo y no en las cosas.


5. Deja de comprar cosas innecesarias


¡Perfecto! Ya sacaste gran parte de las cosas que no necesitas. Ahora hay que crear hábitos para dejar de comprar cosas innecesarias que día a día los medios nos convencen de comprar. Mejor invierte tu dinero y energías en pasarla bien con quienes amas y de disfrutar la vida.


Por mes, ponte la meta de ahorrar una cantidad, así no gastaras tanto. Crea presupuestos para tus gastos y no compres por impulso. Teniendo un plan, es que las cosas toman dirección y solidez. Reflexiona sobre quién eres y lo que quieres de tu vida. De esta manera sabrás encontrar las cosas que te ayuden a alcanzar tus metas y que reflejen tu personalidad. Si te conoces, lograrás expresarte con una cosa y no con 100.


6. Empieza a crear un sistema minimalista para todas las cosas

Después de haber limpiado y simplificado tus espacios, llego el momento de crear sistemas que te ayuden a mantener un espacio minimalista. Puedes crear un guardarropa cápsula, decorar con colores neutros, viajar ligero, comer cosas similares, evitar comprar duplicados, etc.

El sistema que diseñes debe ayudarte a ser feliz y no a quemarte el coco. Establece un espacio libre de caos y mantenlo así. Cuando te encuentres en él, evalúa si la falta de desorden crea un efecto positivo en ti. Si lo hace, es que el minimalismo es tu camino. Así que, sigue así.


7. Etcetera.

Aquí viene la parte interesante. El proceso de simplificar nunca acaba. Podrás seguir sacando cosas de tu vida si aún crees que tienes cosas que no te sirven. Tú establece el mínimo.

El minimalismo no se trata de un número, sino de conseguir ser felices. Hay gente que puede vivir con lo que le cabe en una maleta y hay quien necesitará basarse con un número. Lo importante es nunca dejarnos controlar por lo material y disfrutar de lo que tenemos. Si ves que hay cosas en tu casa que se pueden simplificar o sacar, es porque aún puede ser más sencillo.

Esta es de las últimas entradas para #OctubreMesDeMinimalismo así que te invito a nuestros blogs para que leas las entradas que se te hayan pasado. Y si no es la primera vez que pasas por mi blog, no te asustes por la remodelación; es el mismo lugar.

Magy



P.D. Gracias, Cris, por recibirme en tu casa.

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